Design Thinking, una fábrica de ideas

Lo que empezó como un método para buscar nuevas ideas para productos y servicios en la Universidad de Stanford (California) se ha convertido con el tiempo en casi toda una filosofía de trabajo.
 
Design Thinking trata de solventar un problema a través de la generación de ideas sin poner trabas a la creatividad. Se trata de definir una meta, una situación futura ideal y de ir encontrando los caminos para lograrlo, sin tener que solucionar el problema desde un punto de vista analítico.
 
El proceso Design Thinking está compuesto por 5 pasos:

Empatizar:

Según la RAE, la empatía se define como la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Esta definición se traduce en conocer a las personas con las que vamos a trabajar, observar su comportamiento, conversar con ellos y escuchar lo que tienen que decir.

Definir:

Una vez que hemos reunido toda la información sobre el problema pasamos a definirlo de una manera más concreta. La definición del problema se presenta como un reto, capaz de motivar a los miembros del equipo y funciona como un motor de búsqueda de ideas. 

Idear:

Durante esta etapa se proponen múltiples soluciones, sin importar la naturaleza de las mismas. El objetivo es generar una lluvia de ideas más allá de aquellas que pueden resultar obvias a primera vista.

Crear prototipos:

Transformar esas ideas en algo tangible es la clave de este cuarto paso en el proceso de Design Thinking, de este modo se puede experimentar e interactuar con los prototipos generados combinándolos entre sí y redefiniéndolos si fuera necesario.

Probar:

En esta última fase se prueban los prototipos con el fin de obtener un feedback sobre los mismos que sirva para redefinirlos y replantearnos nuestros propios puntos de vista
 
Design Thinking combina la metodología técnica con otros aspectos como la formación y el diseño. El usuario es visto desde una perspectiva científica-social, dispuesto a enfrentarse a nuevas ideas, y que en el caso de contar con un equipo formado por personas de diferentes entornos, el proceso resulta mucho más enriquecedor.
 
Este método, utilizado hoy en día tanto por estudiantes como por profesionales, busca el equilibrio entre lo creativo y lo analítico. La clave del Design Thinking es la innovación e inspiración como método de comunicación para establecer un lenguaje común y desarrollar así una forma de pensar que vaya más allá de lo específico con el fin de resolver una situación. Hasso Plattner, co-fundador de SAP AG, es también el fundador del Hasso-Plattner Institut, que alberga entre otras cosas a una escuela de Design Thinking. Para más información sobre el tema se puede consultar la siguiente web.
ConVistaDesign Thinking, una fábrica de ideas
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